lunes, noviembre 27, 2017

Buena Noticia 

de la Alcaldesa de Algueña


La Diputación de Alicante, aportará 128.000 euros al Municipio de Algueña, para reformar el colegio y rehabilitar la cueva-museo municipal, que albergará un espacio dedicado a la hermana Teresa Mira, natural de la localidad, y perteneciente a la Congregación de las Carmelitas Misioneras Teresianas.

Agradecemos a la Sra. Alcaldesa de Algueña, el interés que día a día muestra por el pueblo de Algueña. Y también por todo lo que se refiere  al embellecimiento de la Cueva-museo, en la que tiene un bonito rincón  la Venerable Hna. Teresa
Teresa Mira García, hija de este hermoso pueblo.

A Hna. Teresa, encomendamos la vida y gestión en favor de la cultura, de la paz y progreso de ALGUEÑA, sin duda desde el cielo velará por todos sus habitantes. 


domingo, marzo 19, 2017

Recordamos a Francisco Palau de la mano de Teresa Mira

20 de marzo

Aunque la Venerable Teresa Mira, cmt,  no conoció personalmente al P. Palau, su afinidad y sintonía con el carisma palautiano lo recibió de buena fuente. En Novelda, cuando la joven Teresa frecuentaba la comunidad y pasaba las tardes de los domingos en el colegio de las hermanas carmelitas misioneras teresianas, tuvo contacto con una de aquellas hermanas, María de Sta Teresa (Gateu Galucho), a la sazón superiora de la comunidad.

 La Hna María de Sta. Teresa, fue una de  aquellas jóvenes afortunadas que recibieron su formación casi de la mano del fundador, que lo admiraron  como hombre de fe y amor apasionado a la Iglesia,  que supo de su fidelidad a las necesidades más apremiantes de los hombres de su época. Perteneció al grupo de hermanas que  pudo admirar de  cerca   a su fundador, sin duda, ella también quedó contagiada de su celo y amor a la que él llamaba ‘su cosa amada’. Lo vio empeñado en su obra de fundador para dotar a la Iglesia de almas misioneras y contemplativas, hombres y mujeres que, con su oración y servicio, pero sobre todo con su amor apasionado a la humanidad fueran pioneros amantes, entregados, dispuestos a servirla y amarla.

lunes, febrero 27, 2017

Recuerdo agradecido de las CMT a Teresa Mira, cmt


Saludo de  Hna. General.  Mª. José Gay
Actos en "Teresa Center" Filipinas

Las CMT del Centro Teresa Mira de Lucena, Pilipinas, celebran la fiesta de su titular con varios festejos. 
Recuerdos...


"Hoy huele a jarmín", evoca lo que se decía de Teresa Mira, cmt,
"cuando Teresa visitaba las casas de sus amigos y vecinos les llevaba un  "ramito de jazmín" era el obsequio que dejaba su presencia colmada de serenidad, dulzura, benevolencia, sonrisas, amistad de la buena"


Las gentes de su pueblo la recuerdan con cariño y agradecen al cielo el don concedido de tener entre sus habitantes a esta hija predilecta, humilde y buena, ¡santa!. No todos los pueblos tienen esa suerte.


Teresa Mira, cmt, fue educadora de niños, por vocación, . A su lado, todos se sentían bien. Las mamás agradecían el cuidado esmerado y el gran afecto que la Hna. Teresa sentía por sus hijos. Tenía muchos en la clase, eran pequeñitos, las madres trabajaban y necesitaban a alguien que cuidara de ellos. Estaban seguras de su cariño y protección: "mire señora, que aquí ya no cabe ni uno más, ya son tantos... pero las mamás no atendían razones; Hna. Teresa, haga un huequito, aquí se lo dejo..."  y se marchaban contentas, seguras de que aquél ángel cuidaría de todos y cada uno como la mejor mamá.


domingo, febrero 26, 2017

Recordando a Teresa Mira, cmt

26 de febrero 

y celebrar a Teresa Mira García, cmt

La familia de Carmelitas Misioneras Teresianas, Miembros del Grupo MILPA y amigos recordamos con cariño y afecto  a Hna. Teresa Mira García, cmt, en el 76 aniversario de su entrada en el cielo.

Su muerte, como su vida entera fue un regero luminoso de gracia. Su hermana Magdalena Mira, cmt, nos ha dejado un largo testimonio lleno de emoción de sus últimos momentos:   

“Sentías la necesidad de dejar este mundo y entregarte para siempre al Amado. Tu cuerpo estaba ya tan extenuado y consumido que nada le quedaba por perder. Sólo te quedaba el corazón colgado dentro, se supone que sostenido por el amor. Aquí tienes hermana mía el martirio que tanto anhelabas cuando decías: “No tendremos la suerte de ser mártires”. 

Llegó la noche del día 26 de febrero de 1941, a las once, desaparecieron los mareos y los ahogos, quedándote una respiración tranquila y normal. La lucha estaba concluida. Dos horas estuviste con esta respiración de paz; y a la una de la mañana del día 26, miércoles de ceniza,  dejabas de existir entregando tu alma al Creador…”